dic 5, 40 días ago

Fábrica Orgánica: cómo una bióloga inventó unas originales composteras urbanas

El viernes pasado me junté a charlar un poco con Ce Makin, una de esas personas buena onda que una conoce por caUsalidades de la vida y que una vez que te sentás a conversar terminás teniendo muchas cosas en común. En una de las tantos temas que tocamos -y fueron varios- me comentó sobre Fábrica Orgánica.

Cecilia trabajó en Greenpeace y por eso le llegó la noticia de que una ex compañera está fabricando composteras muy particulares. Se le ocurrió pasarme el dato. Así conocí el trabajo de Sonia Cabrera (31) una bióloga porteña que hizo la orientación Ecología en la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la UBA y que, con esos vaivenes de la vida, ha terminado por engendrar una idea muy original y efectiva para tratar los residuos orgánicos en la ciudad.


Sonia cuenta que “siempre estuve interesada y preocupada por los problemas ambientales y siendo una chica de ciudad, si bien me angustia la deforestación y otros problemas más globales, no hay nada que pueda hacer yo desde mi lugar citadino, excepto deprimirme”.

Esto no le impidió participar de grupos que trabajaran cuestiones ambientales en la ciudad y se embarcó ayudando en la reserva en zona norte donde, junto con un grupo de voluntario, trabajó recuperando fauna autóctona.

Sonia también fue voluntaria “en el proyecto de estudiantes que analizan agua de consumo humano en barrios carenciados en donde la falta de servicios públicos lleva a un deterioro de la salud dramático”.


Cuando Sonia entró en Greenpeace se encargó de profundizar la investigación en estos temas, desde la contaminación de aguas y suelo (por ejemplo en el caso Riachuelo) y trabajó la problemática de los residuos también. Fue entonces al ver de cerca la linealidad del sistema de consumo-descarte que le hizo el click en la cabeza.

Sonia estuvo frente a frente “con la gente que vive al lado de un relleno y sufre las consecuencias en la salud”. Más que nunca entendió que “la solución una y otra vez, es separación en origen, compostaje y reciclado. Por supuesto acompañado de políticas de re diseño de envases, ley de residuos electrónicos, etc”.

Aún tenía que pasar algo más para que la idea que luego sería Fábrica Orgánica terminara de ver la luz. Antes de eso también pasó por la etapa en que improvisó su compost en una “típica maceta a la que le tiras los restos vegetales y se llena de moscas y cucharachas y ensucia todo”.

Fue en un viaje a Brasil en el cual vió cómo su familia del país carioca “compostaba en un sistema de cajas apilables entonces cuando volví a Buenos Aires me busqué mis cajas y empecé a experimentar, le puse lombrices, empecé a leer, a informarme y abrir los ojos“.

Ya por entonces atisbaba la forma final de Fábrica.. primero la tuvo en su casa y “el resultado fue excelente ya hace varios años que composto los residuos orgánicos en mi casa”.

Recién este año -que ya se nos está yendo- se le ocurrió hacerlo su emprendimiento. Esta genialidad ofrece “sistema de compostaje, las lombrices y enseño a hacerlo (precio 500$)”. Sonia se encarga de explicar “la compostera es el intermedio entre un tacho de basura y una mascota. Tienen que saber que no es para abrir la tapa, tirar adentro y olvidarse (como hacemos con la basura). Hay seres vivos adentro que dependen de nosotros, de qué les demos de alimento y de las condiciones internas, pero tampoco es tan complicado ni tan demandante como una mascota.”

La bióloga cuenta que “compostando cerramos el ciclo de la materia. Nuestra alimentación deja de ser contaminante para transformarse en algo positivo, cíclico, y que además nos trae el beneficio de darnos compost y fertilizante líquido para nuestras plantas, que incluso quizás, pueden ser plantas comestibles. Es por estas razones que una vez que empezamos a compostar y hacemos consciente de esto, ya no queremos dejar de hacerlo”.

Les puedo decir que, como persona que tiene compost sin lombrices ni compostera “profesional” en su patio, esta Fábrica le vendría muy bien. ¿Cómo funciona?

La Fábrica Orgánica consiste en 3 compartimentos. Dos -los superiores- son para compostar y el último es para colectar lixiviados.
Se comienza agregando nuestros residuos vegetales de la cocina en uno de los cajones. Con el tiempo éste se va a llenar y debe cerrarse durante un mes para que complete el proceso y obtener un buen humus (se coloca en la posicion intermedia). Es durante ese tiempo que seguimos compostando en el otro cajón (arriba de todo). Pasado el mes, se saca todo el compost de la caja, se lo separa de las lombrices, estas vuelven al cajón y el humus está listo para usar. El lixiviado que se obtiene semanal o quincenalmente, se diluye en agua y se riega las plantas ya que se utiliza como fertilizante dando EXCELENTES resultados (especialmente para aquellas que viven en macetas y que por lo general carecen de nutrientres).

Es linda, colorida, ocupa poco espacio y nos ayuda a reducir nuestros residuos y tener fertilizantes y tierra fértil para los que tenemos hermosas plantitas y huerta. ¡Yo quiero la mía! :D

Para consultas o para obtener la Fábrica Orgánica encuentran a Sonia en [email protected], o en su página en Facebook y en su blog fabricaorganica.blogspot.com.ar

sep 10, 126 días ago

Compost: qué es y cómo prepararlo en casa

Tomar conciencia sobre el cuidado del planeta es (por suerte) un camino de ida: se empieza por cerrar una canilla, se sigue por tener plantitas aromáticas, se agrega una bolsa de tela a las compras y se continúa separando residuos en origen. Cuando te quisiste dar cuenta, ya no es suficiente.

Kirsty Hall

Estoy empezando a creer seriamente que pensar en compost y comenzar a producirlo son la fase 2 de toda persona conciente del cuidado del planeta. Es que sabiendo que la cáscara de la fruta o la yerba del mate (entre tantas otras cosas) podrían volverse abono rico para la tierra, una las pone en el tacho de basura con mucha pena, casi sintiéndose culpable.

Hace mucho vengo pensando cómo hacer compost en el departamento donde vivo, así que este post es para ustedes y para mi. A ver si ponemos manos a la obra. Antes de empezar, definamos composta: es el abono natural formado de desechos orgánicos que se descomponen por vía aeróbica (es decir, mediante la acción del oxígeno y de bacterias presentes en la materia). Se puede hacer de dos formas: el tradicional y el que implica el uso de lombrices (lombricultura). Hoy veremos sólo el primero.

wysemandarine

El proceso de degradación que convierte los residuos en abono tarda entre cinco y seis meses. En un primer momento la materia se va descomponiendo para luego tomarse su tiempo en lograr una maduración adecuada.

Solylunafamilia

Lo primero que hay que hacer es conseguir un compostador. Si tenés un patio o balcón se pueden comprar o hacer a base de elementos reciclados (por ejemplo, de tachos de pintura acondicionados para tal fin) y si tenés un jardín podés armar el perímetro con pallets o maderas recuperadas. Aquí un muy buen tutorial de Ecoexperimentos. Importantísimo: el lugar que elijas para tenerlo debe ser de fácil acceso, a la sombra y evitando temperaturas muy frías o excesivamente calurosas.

Una vez que sabés dónde estará tu compostera, hay que empezar a organizar el material a compostar. Primero hay que armar una “cama” de 20 cm a base de ramas, paja, y demás elementos que faciliten la aireación y la entrada de microorganismos. Luego se agregan lo orgánico que, de ser posible, tiene que haber sido triturado o cortado con unas tijeras de podar o normales.

susana secretariat

Buscando generar el microclima ideal lo mejor es llenar al menos la mitad del compostador la primera vez.

Daryl Mitchel

¿Qué residuos pueden usarse?

En un compost pueden usarse: hojas frescas, césped cortado, malezas jóvenes (todos de rápida descomposición). Tardan más en descomponerse pero también pueden ponerse pedazos de fruta y verdura, te y café, paja y heno viejo, restos de plantas, flores viejas y plantas de macetas, hojas de otoño, ramas podadas, aserrín y virutas de madera no tratada, cáscaras de huevo y de frutos secos, lanas e hilos naturales, pelos y plumas, carozos de frutos (durazno, palta, aceitunas, etc.) El cartón, servilletas y envases de papel también pueden sumarse a la compostera.

¿Qué no usar? Carne y pescado, lácteos, productos que contengan levaduras o grasas.

Pretty Poo Eater

Esta infografía muestra qué usar en el compost y, aunque está en inglés, creo que con los dibujitos se explica sola:

A no olvidarse: la proporción entre material húmedo y material seco debe ser siempre 2/1. Esto se debe a que se debe mantener la humedad durante el proceso sabiendo que el aspecto tiene que ser material húmedo, pero nunca desprender líquido.

Diana House

A medida que pase el tiempo y vayas agregando nuevos componentes al compost, siempre mezclalo con el más antiguo, para que este facilite la descomposición del material más fresco. No te olvides: al introducir restos de comida, cubrilos con material antiguo y hojas, para evitar la proliferación de mosquitas que son muy molestas (te lo digo por experiencia).

El oxígeno es el actor principal de esta historia porque garantiza que los microorganismos puedan descomponer eficazmente la materia orgánica. Por eso, hay que revolver y voltear toda la pila de compost, para permitir la aireación y la correcta mezcla de materiales. Cuanto más a menudo se realicen estos volteos, más rápido avanzará el proceso.

Joi Ito

Como decíamos, la humedad es importante y hay que tener en cuenta que en los laterales siempre están más secos por el contacto con el aire y la parte central es la más húmeda. Hay que tomarse la costumbre de mezclar la pila para homogeneizar la proporción de humedad. Si todo el conjunto se ve muy seco, está bien aportar agua externa. Es conveniente mezclar el material de forma simultánea al riego, ya que de esta forma se logra humedecer de manera pareja.

El compost estará listo cuando lo que tengamos sea un material homogéneo, de un color oscuro y sin ningún parecido con el producto inicial. Entonces sí, se puede agregar a nuestra huerta y macetas, para nutrir la tierra que nos dará frutos naturales y de cosecha propia. Además de reducir de una manera drástica la basura que sacamos cada día. ¡Prueben y me cuentan!

Fuentes: Compostar, Reciclar, Tierra, Manual de Lombricultura

feb 22, 328 días ago

Sabe la Tierra, el mercado sustentable de San Fernando

Estoy segura que después de leer la entrevista a Angie Ferrazini te quedaste con muchas ganas de ver cómo es ese mercado que creó. Por eso, y gracias a las fotos de Cecilia Aiscurri, los invito a conocer Sabe la Tierra.

Yo he ido y les puedo decir que pasear por Sabe la Tierra es mucho más que caminar por los andenes de una estación de tren convertidos en un mercado sustentable. Es un deleite sólo ver las verduras y frutas, que son más grandes y coloridas, o sentarse a degustar la comida deliciosa y sana, y elegir qué comprar en los puestos se hace difícil porque cada uno es un estallido de colores e ideas originales.

sep 8, 495 días ago

Cine y producción ecológica: Durazno Film, un documental orgánico

¿Quién dijo que hacer cine no puede contribuir a cuidar el medio ambiente? ¿Que no puede ayudar a generar menos basura o a transformarla? La película boliviano-argentina Durazno demuestra que sí se puede hacer un film de forma ecológica. Dirigida por la cochabambina Yashira Jordán y con Fernanda Peñarrieta como productora por Árbol Cine Orgánico, el proyecto ya se encuentra en marcha.

La película es un documental creativo del género road movie, rozando el límite entre realidad y ficción. La historia es la de Ezequiel Kruger, un argentino de 25 años que inicia un viaje a dedo desde La Plata hasta Cochabamba para descubrir quién es su verdadero padre. Ezequiel será acompañado por el actor Nahuel Pérez Biscayart quien irá metiéndose en su mundo y construyendo un personaje sobre él.

La realización del film es original no sólo desde la historia que cuenta sino también porque está financiada con crowdfunding (financiamiento colectivo: cualquier interesado podrá convertirse en productor aportando tres dólares), creado a partir del transmedia (la película será contada desde diversos vehículos: cine, tv, móvil, flashmobing, video juegos, interactividad viral, etc) y hecho con producción ecológica.

Por ejemplo, la presentación de la película fue el pasado 4 de septiembre dentro de la campaña “Bosque es vida”, una iniciativa que busca sensibilizar sobre el cuidado del medio ambiente, y entre las actividades, realizaron tareas educativas para el manejo de la basura.

Organizada por Planeta Verde, el Spring Music Fest y Bosques Tropicales, “Bosque” ayudará a recolectar residuos reciclables que irán a financiar el rodaje en Bolivia, trabajarán también en una campaña de plantación de árboles en la que participarán estudiantes secundarios y organizarán el torneo deportivo Copa “Árbol”. También realizan picnics para recaudar fondos. El próximo será en La Plata el 16 de septiembre.